Gritando en silencio respeto
Poema 80
La mujer es una obra maestra que el Creador
convirtió en flor para adornar el jardín de la familia.
Es fragancia exquisita que huele a mujer,
es roble fuerte que el viento más recio no puede romper.
Mujer que en su silencio grita, su dignidad.
Mujer que anhela a gritos de silencio,
el respeto a su cuerpo.
Hembra que se levanta cada vez que cae.
Suda sangre de su corazón gallardo,
Corazón que no se rinde, ante el embate del desprecio.
Guarda en su pecho, esperanza de vida.
Sus ojos destellan colores de amor.
Como fiera en el campo, que cela sus crías.
Como faro de luz que el camino les guía.
Sangre de madre, carácter de sierva.
Dispuesta a ofrendar por ellos, su vida.
Mujer de tiempos y recuerdos secretos.
Digna y valiente, dispuesta y con metas.
Grito de mujer que clama respeto.
Dama, esposa, amiga, madre, mujer de universo.
Si no sabes apreciarla como mujer.
Si no valoras el honor de tenerla a tu lado,
entonces haz como la neblina cuando sale el sol, desaparece.
Pero no rompas con tus manos lo que Dios creó con las suyas.
El que no aprecia, la mujer,
no aprecia la vida, ni vive para apreciar.
No merece respeto, pues no sabe amar.
Ya que la mujer no es un instrumento de nadie, es ministerio divino.
Por eso, tú, mujer que adornas el mundo.
Ha llegado tu tiempo de conciencia y de estima.
Vales tanto, grito de mujer que grita “basta ya”.
Elévate como el águila, y grita tu victoria de mujer.
